Hace mil y un años que no me paso por aquí. Lo sé. No tengo vergüenza alguna, ni falta que me hace. Esto está lleno de polvo y telarañas *sopla y estornuda* y me temo que sólo me paso por mi LJ para presentar a alguien y me vuelvo a mi agujero escondido y diminuto. La verdad es que tampoco tengo mucho que decir sobre absolutamente nada, no escribo, apenas leo, tengo la cuarta temporada de Supernatural a la mitad (increíble pero cierto, no puedo verla, no soy capaz, soy una cobarde y hasta que no empiece la quinta temporada no la terminaré de ver. Siempre que digo esto al día siguiente me contradigo y lo termino. Ya veremos)... vamos, que estoy un poco apartada del fandom en general. Y mi vida es tan aburrida que abrir entradas para hablar sobre ella me deprimiría un poco. Así que nada, aquí estoy después de cinco meses, creo, saliendo de mi escondite para presentaros a alguien (para mi es un alguien, ¿vale?) que llegó ayer por la mañana y me tiene enamoradica perdida.
¿Os acordáis de Mac, el hurón albino que me regaló mi madre en Navidades y que tenía cara de ser capaz de abrir las puertas del infierno él solito? Pues resulta que este bichejo maleducado me ha demostrado que hay otros animales increíbles fuera de los típicos perros, gatos, pajaritos, hamsters y peces que hay como mascotas y que yo en mi absoluta ignorancia no tenía ni idea. Los hurones, querida flist, por si no lo sabes, son unos bichos más listos que el hambre que se hacen querer incluso cuando han conseguido subirse a tu escritorio, vete tú a saber cómo, te han tirado todo lo que tenías al suelo y te miran con cara de angelitos desde detrás de la pantalla del ordenador. ¿Todas esas leyendas urbanas sobre que huelen mal, son agresivos y chupan la sangre mientras duermes? Una absoluta y total mentira. Una exageración como mucho. ... Hay que saber educarlos, joder. Los que son usados para la caza, obviamente huelen mal (imaginaos la higiene que deben de tener en sus jaulas) y no se molestan en enseñarles que morder está mal, porque, total, no son animales para mimarlos y tenerlos calentitos al lado de la chimenea, si no para sacar a los conejos de sus madrigueras. ¿Un hurón doméstico? Lo peor que te puede hacer es pasarse con el mordisco en el tobillo diciéndote que quiere jugar. Ya ves tú. Ni mal olor (no huelen mal, huelen fuerte, joder, pero sólo cuando están en celo), ni agresividad, ni mucho menos chupan la sangre mientras duermes. Pero conociendo a Mac, yo le tengo encerrado en la jaula por las noches. Por si acaso, más que nada. Que a Lestat es posible que se lo permitiera, pero a él no. Tanto no le quiero.
El caso es que durante este tiempo no ha habido tarde que me haya aburrido con el puñetero bicho. Se divierte con una simple bolsa de plástico, y se mantiene entretenido un buen rato saltando sobre ella (hace ruido y le hace gracia) y mordiéndola y persiguiéndola, y yo me parto de risa mirándole. Y no me canso, oye. De verdad que no. Y cuando se cansa, se tumba en el suelo dos segundos, planea su siguiente fechoría, e intenta subirse a mi cama, o a la estantería, tira los dvd y los videojuegos, mueve la jaula para que le preste atención, se pelea con la aspiradora en marcha (y eso que mis perros salen corriendo a esconderse nada más verla)... Es para verle. Si no puede subirse a la cama de un salto, no te creas que se da por vencido, que estos bichos son cabezones como el que más, y hasta que no lo consigue no para. Conclusión: ahora cada cinco minutos tengo que estar mirando que Mac no se haya escurrido entre mis sábanas y me esté deshaciendo la cama o esté mordisqueando la película de Crepúsculo, que parece que le ha cogido tirria y todo (xDDDDDDDD). El problema es que Mac estuvo acostumbrado hasta los 6 meses a estar con otro hurón y desconocía lo que era estar con personas, por lo que llegó a casa muy agresivo y desconfiado (y
paddypau puede dar fe de ello). Después de 6 meses Mac muerde en contadas ocasiones y controlando para no hacer daño, ha crecido, está sano y es un hurón feliz. Pero no tiene ni idea de jugar conmigo. Sabe morder para jugar, y juega con Lolo así y se pican y Lolo le pone panza arriba y se persiguen, pero conmigo Mac se me echa a los pies, me muerde las zapatillas y sale corriendo para que yo le persiga. Pero claro, se mete debajo de la cama y yo por ahí abajo no puedo pasar, así que él deja de jugar y se va a hacer otra cosa. Y a veces (no siempre, aún sigue desconfiando) se me acerca cuando está cansado de jugar y se pone de pie para que le coja en brazos y me ponga a hacerle mimos.
¿Para no quererle o qué?
( Sesión fotográfica de Mac con el móvil (aviso, fotos borrosas, coño, que están hechas con el móvil, qué esperáis) )Ya, ya lo sé, la entrada trataba sobre la presentación de alguien nuevo, pero me apetecía poner fotos de mi canijo, que apenas he hablado de él en el LJ, y el muy bicho se lo merece.
De todas maneras, ¿recordáis lo que dije sobre que Mac no sabía jugar conmigo y que había vivido media vida con otro hurón alejado de las personas? Que Mac juegue con Lolo y lo intente conmigo, no significa que el pobre esté satisfecho. Y me daba penilla, porque la mayoría de la gente que tiene hurones tiene eso, huronES, en plural, y si son ocho mejor que siete. Y como me da penita ver a Mac tan solito, pues... le he buscado un compañero :D
( Kaidaaaaan )¿Qué os parece? No hace falta que me digáis que me he vuelto loca porque ya lo sé, pero no he podido evitarlo. Se les pilla mucho cariño a estos animalillos, y cada vez que oigo hablar mal de ellos me dan unas ganas de liarme a tortas que es para fliparlo, en serio. Tienen mucha mala fama, y es una pena. Requieren unos cuidados muy especiales, te tienes que informar mucho sobre ellos porque en las tiendas (y hasta algunos veterinarios) te dan gato por liebre y te dicen puras mentiras, pero, de verdad, son unos bichos increíbles.
Tenía que venir a compartir mi graaaaan día con mi flist, que la tengo muy abandonada. Os permito que me digáis lo grandote y guapo que está Mac y la cosa más preciosérrima de ojazos azules que ha llegado a mi casa a alterarme aún más, como si con uno sólo no fuera suficiente. Os dejo, en serio, sois libres de decirme la suerte que he tenido con mis enanos (tanto mis enanos-enanos como mis enanos-no tan enanos, que Lolo ya tiene 7 años y Robin está a punto de los 12) y lo guapos que son todos.
(No hay foto de Robin, porque no tengo fotos nuevas de Robin. A Robin no le hace mucha gracia Mac, así que no se le acerca mucho, y por lo tanto es imposible hacerle una foto, sobre todo cuando se mete debajo de la cama y no sale ni a tiros ¬¬)
*se despide con la manita y vuelve a esconderse en su agujero oculto y diminuto*